Mirada eterna

0 0
Read Time:30 Second

Se le cerraron los ojos y,  cuando los abrió, se dio cuenta que el techo habia cambiado, que no era el mismo. Su mirada era la misma pero el techo no. Tuvo una idea de lo que era envejecer.

Al contrario que nos pasa con la voz, que no nos solemos reconocer si alguien nos la graba, con la mirada, no. Tu ves lo mismo, pero a ti no te ven igual. Mirar al techo, si no cambia, es igual. No envejece. Ni tu mirada tampoco. Tu cuerpo si. Por eso, mirar al techo te acerca a la eternidad.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Mirando el techo…

0 0
Read Time:35 Second

No puedo dormir y me he de levantar temprano. Aqui estoy mirando el techo, buscando esa marca de confianza que me hipnotice y me duerma. Mientras tecleo, se me cierran los ojos, y me da pereza dejar de escribir, levantarme y apagar la luz. El otro día me contaban una historia en la que un techo, una cámara y una persona que lo analice, podría sustituir a la geolocalización. Difícil de explicar, pero un dia de estos lo intentaré…

Y todo me recuerda a mi infancia, mirando al techo sobre todo esas interminables mañanas de gripe. Qué pasada, señor! Si, ahora mismo, miras algo de seguido y con insistencia, disfrútalo. No hay nada como las personas.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

El fuego

1 0
Read Time:47 Second

El sonido del fuego en la chimenea, el olor a madera quemada. El silencio. La montaña. La sierra. Lo rural, lo sencillo, lo práctico. La distancia al ruído, a la civilización. Encontrar el equilibrio, el silencio natural. La luna llena, las nubes altas. El cielo estrellado. El frío de la noche. De los diez a grados, a los dos y medio. Nos alejamos de lo civilizado. Nos acercamos a lo que nos es más próximo. Qué fácil es vivir. Y qué difícil lo hacemos. Todo el mundo es consciente que lo sencillo es lo que quiere. Pero nadie quiere cambiar lo vivido, sino reivindicar lo que sueña como parte de lo que no tiene. Dame una chimenea de un silencio en el que lo único que se escuche sea el fuego. Y deja la civilización y el ruido incontrolado para los que socializan por el temor a sentirse diferentes o solos consigo mismos. Dame fuego.

Happy
Happy
100 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Felices

0 0
Read Time:3 Minute, 23 Second

A ser feliz también se aprende. La felicidad no es sólo el éxito, la consecución del objetivo, sino disfrutar del trayecto, ser tolerante con el error y encontrar el equilibrio para que ni la euforia ni la decepción te confundan.

Suele relacionarse la felicidad con la música o con la danza. O con la interpretación, placeres del gusto y de la calidad de vida. Quien tiene tiempo para ello, puede aspirar a ser feliz, cual endorfina o analgésico natural que convierte tu vida en alegría y felicidad.

Asociamos analgésico a eliminar el dolor, el principal causante de la infelicidad. Por tanto, eliminarlo, una de las mayores fuentes de felicidad o satisfacción. El tratamiento paliativo contra la agonía del dolor debe ser algo parecido, aunque signifique que el sujeto se venza y se despida de todo lo que le ha vivido, le haya hecho feliz o no tanto.

Aunque la felicidad, como decía un amigo mío, es (muy) interpetable. Lo primero que me viene a la cabeza cuando se habla de felicidad es la fugacidad del sentimiento. Porque dura poco, como todas las emociones, supogo. Son interpretables y, sobre todo, depende de cómo las sientas y si sabes sentirlas. Es decir, ser consciente que eres feliz. A ser feliz, también se aprende. Como dice el filósofo de la felicidad, Zygmunt Bauman: «No es verdad que la felicidad signifique una vida libre de problemas. Una vida feliz implica tener que superar los problemas«, poniendo énfasis en el camino, no en el final o en el reto conseguido.

La incapacidad que te aparta de la meta es un cierto fracaso. La victoria exige otra que la confirme. La superación del fracaso es felicidad. En China se habla de weiji para referirse a una crisis. Wei significa » peligro»  y ji «un momento crucial».  Superar un weiji es un momento feliz. Por ejemplo, perder un trabajo es un peligro, pero también una oportunidad. Recrearse en el wei y despreciar el ji, es el mejor camino para llegar a la tristeza y a la melancolía.

Alegrias cortas, decepciones para siempre

Llorar de felicidad es un momento de éxtasis. Llorar de pena es algo más profundo porque la pena perdura más, se lapa a la piel. Una desgracia deja huella. Nacer es alegría, felicidad. Morir es tristeza, zozobra. La alegría del (re) encuentro es efímera. La pena, la saudade, la nostalgia es persistente, duradera.

Tal vez, para ser feliz, se debería alargar esos momentos y dejar que pasen de ser gaseosos a ser más estables y duraderos. Para ello hay que guardar, ¿hay que relajar las euforias y minimizar las penas?. Es decir, ¿hay que entrar en una materia algo más gris que nos permita, sin alardes, encontrar el equilibrio que nos libre de los vaivenes? Encontrar el umbral de felicidad (y el de tristeza) te permite situar el lugar en donde, en tu caso, puede estar el equilibrio que relativice al mismo tiempo tus alegrías y tus penas. Quizás no eres ni tan feliz ni tan desgraciado, pero si tu calma dura más tiempo te puedes llegar a sentir feliz de forma más prolongada.

Euforias, emociones…

Pero no somos autómatas, y nos gustan las euforias. Ponerse de perfil en la emoción es ser equilibrado en tu propia felicidad. Sentir las cosas desde el sosiego es o puede resultar placentero. Lo que da placer suele hacerte feliz. Y lo que te hace feliz mejora tu vida.

No es más feliz el que ser ríe más fuerte, sino que, probablemente, el que se ríe más veces. o dicho de otra manera, el que se ríe de forma genuina como define de Fiodor Dovstoievski, «una risa completamente espontánea, sincera y pura que no contiene malicia, falsedad, sarcasmo ni nerviosismo«, la risa inocente de un niño. Podemos concluir aquello de que lo importante no es caer (la tristeza), sino saber cómo levantarte (la alegría), no la marcha, sino la vuelta, no el dolor sino la recuperación. Y reconocerse como feliz, sea el grado que sea, es una forma de levantarse, incluso en la desgracia.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

La Granotera

1 0
Read Time:1 Minute, 20 Second

Gustavo hui em pose a roda de La Granotera, el meu lloc de reflexió granota que tenia amagada.  Saps quan la vaig inaugurar? Coincidint amb l’últim ascens del Llevant, el de temporada històrica de Muñiz. Aquella vesprada de l’ascens, un gol de Sergio Postigo, curiosament contra l’Oviedo, rival dissabte de l’esquadra granota, va permetre celebrar l’últim ascens del Llevant, el segon a casa de tota la història, despres del mitic del 63 a Vallejo contra el Depor. I la recupere perquè, anys després, el llevantinisme sembla que ha oblidat les diferències, per potenciar el que li és comú: la supervivència i l’ascens, que venen a ser el mateix. Semblen aparcats els debats sobre Paco Lopez, sobre Morales, sobre l’herència enverinada de Quico o les mil i una enceses discrepàncies que, en este moment, desviaven l’atenció del més important: l’ascens. Les fíbies i fòbies són legítimes i la discrepància, necessària. Però sense arribar ni al descrèdit ni, encara menys, a l’insult

El Llevant ha crescut molt, socialmet i patrimonialment. Però, igual que una mà i un penal et deixarten sense ascens fa dos temporades, ara, que sembla que ho tens a tocar, poden passar tantes coses en les sis jornades que resten, que cap granota s’atreveix ni tant sols a discutir. Es perd força. La por i la il•lusió continguda és tan gran i proporcional que la unió per l’objectiu comú és el que ha fet que torne a vibrar la meua benvolguda granotera, i espere completar algun capítol més, entre altres, el del retorn a primera. ! Posa’t a roda, Gustavo. Dijous que vé més, i millor.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Bojos baixets

0 0
Read Time:1 Minute, 36 Second

Alex Baena i Ayoze Pérez pertànyen a eixa classe de futbolistes made in Spain, aquells que el gran Zapatones catalogava d’esos locos bajitos. Quan els Xavi, Iniesta, Silva han desaparegut, o alguns com Santi Cazorla cotinuen al tall volent ser profetes en la seua terra, però lluny del glamour de l’elit, apareixen estos dos futbolistes baixets, amb qualitat, que formen una de les millors parelles de la lliga. Més enllà dels números, Gustavo, l’estètica. Baena i Ayoze fan del futbol una cosa senzilla i, al mateix temps, bella i quasi poètica. La connexió en els esports de grup és quasi mecànica, com aquella que tenia Messi amb Jordi Alba o Mendieta amb el Piojo. Diliciosa.

Baena i Pérez, Alex i Ayoze fan que vore els partits del Vila-real, fins i tot els grissos, com el de Vallecas, sempre pare la pena perquè, del no res, aparéixem per a crear art o fer un gol. Baena, des dels 11 anys al club i cessió al Girona que li va servir de trampolí. Combina joventut (medalla d’or olímpica) amb qualitat (campió d’Europa amb la selecció), és atrevit però també un poc impulsiu i vehement. Ayoze és el cafetitos, gest que acompanya a la celebració de cada gol, acompanyat d’altre canari com Yeremi Pino, i del mateix Baena, la joia de Roquetas de Mar. Canari, va canviar la passió del Villamarín, per l’estilisme que es veu a una Ceràmica acadèmica i experta

Espere, Gustavo, que eixos baixets tornen a dominar el futbol espamyol perquè amb l’anterior guanyaren un mundial. I perquè l’adn del futbolista espanyol marca tendència, per qualitat, i a ara també, per potència i físic. Amb Baena i Ayoze el Vila-real ja ha fet el brindis de la permanència però n’estic segur que, amb ells, i un Vila-real més de Marcelino, més segur i fiable, la Champions no serà un somni, sinó una realitat. Posa’t a roda Gustavo

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Calero, trau Espí

0 0
Read Time:2 Minute, 43 Second

Gustavo, hui porte a esta finestra de Línia de Fons Julián Calero. Només arribar a València ja em varem comentar que al madrileny no li agrada ni l’escola, ni el planter ni la joventut. Que no és un entrenador de donar oportunitats i que la gestió de grup marca una premisa fonamental: la jerarquia del vestidor està marcada per l’experiència. Fins ací, cap queixa perquè és una opció, tot i que una discrepe de forma radical amb ell. I no per una raó romàntica, sinó per una qüestió de supervivència i viabilitat econòmica.

Quan no tens diners, no te’n vas de sopar fora de casa. I si ho fas, tractes de minimitzar el dispendi i acabes muntant-te la festa a casa. Així passa en quasi la totalitat d’equips del futbol espayol, i el fair play no fa més que agreujar la capacitat de malbaratament dels dirigents del futbol espanyol, acostumats històricament a tira de la txequera. En el València, apostar pels de casa és una qüestió de necessitat perquè Meriton fa temps que renunciar a invertir; en el Vila-real, la formació de futbolistes és una qüestió estratègica: la millor manera de crear patrimoni que, en el cas de traspàs, es convertirà en ingrés. I en el Llevant, el forat econòmic deixat per Quico, ha fet que el màxim accionista haja optar per tirar mà del planter.

Però la necessitat granota topa amb l’actitut del seu entrenador, que diumenge va viure com el seu camp, el Ciutat li va demanar majoritàriament l’entrada al camp del jove de Tavernes de la Valldigna, Carlos Espí, futbolista que amb l’arribada del cedit Alex Forés, ha perdut protagonisme. Forés, jove però no tant, està per davant d’ell. Espí ha jugat 25 partits però només 245 minuts, i ha marcat quatre gols, el que fa que marca cada 62 minuts.

Julián Calero va vore com bona part del Ciutat li va demanar, de forma coral i a crits, que posara al jove Espí. A Paco López li passà alguna cosa pareguda amb Pepelu. FA temps que un entrenador em va dir que la gent de la casa té un doble i antagònic sentiment sociològic en la grada, que se sent orgullosa de què triomfen, però també són molt més exigents amb el rendiment i amb la fidelitat a uns colors.

La incontinència verbal de Calero i una torpe gestió de vestidor, amb Espí i també amb Xavi Grande com a principals damnificats, fa que la grada s’haja distanciat del tècnic que major consens havia creat entre la gent granota. Però la culpa no és només del tècnic, sinó del club que no li ha marcat una estratègia en favor de la gent del planter, i més ara que Andrés Garcia ha permés oxigenar els comptes d’un club al que Quico, que tampoc no va apostar per la cantera, va portar de l’excel·lència econòmica al colapse. Pubill, Andres o Buba són exemples que apostar per la gent de casa és rendible. El que sí que no ho és, és que el gestor del teu patrimoni el devalue per desidia. Però , Gustavo, la culpa no és de Calero. Ell és l’executor d’una erràtica gestió que permet el club. Posa’t a roda, Gustavo. La pròxima setmana, més.

Foto: Levante UD

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Ciclisme de risc

0 0
Read Time:1 Minute, 24 Second

Estela Domínguez, Muriel Furrier, Sara Piffer. Gustavo, són tres joves ciclistes que en els últims mesos, han mort en la carretera, sempre perillosa, però des de fa un temps, s’està convertint en alguna cosa més que una macabra coincidència. Dimecres, un grup de ciclistes de la selecció alemanya que estave entrenant a Palma de Mallorca van ser atropellats per un vehicle, com li passà a Piffer o a Estela Domínguez, filla de l’exciclista professional, Juan Carlos Domínguez, que lidera la batalla contra la impunitat en la carretera i reclama els conductors tota la atenció i prudència quan hi ha ciclistes.

És, Gustavo, la lacra del nostre ciclisme, i que anima a la conscienciació de tota la gent que ens agrada el ciclisme en la carretera. Prudència, concentració i molta precaució. A Estela se l’emportà per davant un camió en un polígon de Valladolid mentre entrenava després d’eixir de classe. A Sara Piffer, un home de 86 anys se l’emportava per davant en fer una maniobra d’avançament. Diuen que el contrallum va ser letal, i el sol no va permetre que el conductor vera la jove promesa italiana del món del ciclisme. REsultat, mort en l’acte. Com Estela

Hui, Gustavo, vull recordar que a la carretera, ciclistes i conductors no som enemics sinó al·liats. I si els ciclistes hem de ser conscients dels perills que ens venen segons les circunstàncies, els conductors han de ser consicients que qualsevol distracció pot ser letal, i els tres casos ho corrobora. I, mentre, els ciclistes ens aillem d’estes notícies i continuem eixint a l carretera. Descanse en pau, Sara. Quan entrenar es converteix en un esport de risc.

Fins la setmana que ve, Gustavo.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Nostalgia inesperada

0 0
Read Time:3 Minute, 49 Second

Dicen los que la conocen que lo mejor de India es salir de allí pero, cuando te vas, la echas de menos. Es la maravillosa contradicción de un país incomprensible

Namasté es el saludo en la India, y se realiza con una pequeña reverencia acompañada de un gesto de plegaria con las manos. Llego de la India, donde estuve por primera vez, y he de confesar que, para sorpresa mía, una de las primeras sensaciones es que, después de llegar a odiarla, la echo de menos. O mejor dicho, echo de menos la viveza que desprende, no su cultura, sino el día a día de sus gentes. La India es un país contradictorio e imposible de entender. Quizás no haga falta. Sólo hay que sentirla, sin que la reflexión atienda a criterios exclusivamente espirituales, que en mi caso, no lo son. Hay que dejar que te entre por los ojos, aunque te saque de quicio. No entiendes nada, pero mientras la pateas, lo sigues intentando. No te rindes, no sabes qué es eso que te atrae desde que sale el sol hasta que se esconde. Te cabrea el ruido, el tráfico caótico, la suciedad, la marabunta de gentes que ocupan sus calles. Sabes que nada es lógico pero, a la vez, sabes que es eso lo que la hace atractiva.

La India es imposible de gestionar, ni en sentido estricto, sobre el terreno, ni en sentido figurado, en la soledad de tus pensamientos, como ente, como cultura, como sociedad, como país. Como nada. Y, mientras la disfrutas in situ te vas dando cuenta que no debes hacerlo, que no debes entenderla, que no debes juzgarla, que no debes… Debes aceptarla, asimilarla y disfrutarla. Y eso es lo que deja huella, lo que hace que la echemos de menos, como sorprendentemente me ha pasado. Y ya he confesado que no me lo esperaba. Deseaba llegar a casa, poder salir a la calle, circular de una forma normal, sin estridencias, sin estar pendiente de nada. Circular por aceras uniformes y limpias, por calles sin basura ni animales. Poder ver comercios y tiendas, escondidas en sus espacios, sin invadir el resto. Pensaba que disfrutaría otra vez de circular de forma anónima por la calle sin pensar si alguien me va a pedir algo, me va a preguntar de qué país soy, si quiero entrar a su local o si necesito ayuda para encontrar algo.

En namasté hay una referencia al ti, no al yo. El indio saluda y te ofrece su vida. Junta sus manos y sonríe. Y lo suele decir dos veces. Hace referencia al yo, que te reverencia, que te adora, a ti. Sin conocerte, a simple vista, busca tus ojos, porque a pesar de que namasté es reverencial e inclinan la cabeza, te buscan con los ojos, como miran a sus dioses o a sus santos, en el variopinto imaginario con el que cuenta el hiduismo, siempre de cara y siempre dispuestos a ponerse a disposición de…

El que no tiene nada, te da lo que tiene, y el indio te ofrece su reverencia, su acogida, el orgullo de sentir que vienes a verlos, a conocer su país y su vida. Y, en agradecimiento, el indio se inclina y te adora, te persigue para que te fotografíes con ellos, a veces tanto, que empalaga como un polvorón. El bullicio, el ruído, el fuerte olor es todo lo que te acompaña en cuanto paseas por cualquier calle de la India. Y no te das cuenta de que, lo que allí te llega a superar, a saturar, es lo que cuando llegas, cuando caminas por las calles medio vacías y silenciosas de nuestros pueblos y ciudades, te atrapa, te enamora. Y sientes nostalgia. Y no me lo esperaba. Y me alegro de que así sea sobre todo por una razón: es una evolución de mí como persona. Creas lo que creas, pienses lo que pienses, hagas lo que hagas, no prejuzgues nada. Empatiza.

Lo cierto es que, cuando llegué al aeropuerto de Delhi, sentí cierta liberación. Por fin podría disfrutar del anonimato y cierta normalidad, sin ser objeto de la curiosidad y la novedad, sin que nadie te ofrezca o te solicite su atención, sin que nadie te quiera vender algo o simplemente reclame tu atención. Los tuk tucs, las motos, las vacas, los monos, los perros, los puestos de comida callejera, los miles de puestecitos donde se puede comprar de todo, los mercados, los olores a fritanga, la tierra, el polvo, la suciedad… Todo, todo para huir y no mirar atrás. Y sin embargo…

Happy
Happy
100 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

La Copa

0 0
Read Time:2 Minute, 21 Second

La història es repeteix, Gustavo. Recorde, de menut, eixes jornades de Copa, de nit de Reis. De fred, fins i tot neu (què estrany és vore-la ara). Eixos camps enfangats, eixes imatges de televisió amb graderies desangelades en alguns casos. La Copa sol ser una competició caòtica, divertida. Camps com Los Pajaritos van ser primer camps de Copa per a després convertir-se en camps de lliga. La Copa és l’esència del futbol en sí. Ara, més que mai, la distància entre el futbol més nostre i el futbol d’elit és menys visiual i més econòmica. Qualsevol equip té un expert en alguna de les matèries que envolten el futbol i que el fan més precís però igual d’imprevisible.

El cap de setmana de Copa és diferent, és integrador, és transversal en el món del futbol. Enfront, un futbolista ocasional, mecànic o advocat de professió, i un megaprofessional per qui el parèntesi de la Copa és incomoditat: camps no habituals, poc de glamour, ambients poc favorables i el risc de quedar marcat per l’evidència de la universalitat de l’esport de competició: qualsevol pot guanyar qualsevol però, com en la vida, qui més té, més possibilitats en té de sumar èxits.

Així les coses, en la Copa se’ns han quedat dos: el València i l’Elx. El València a mala gana, angoixat per una lliga que Meriton ha acoseguit que remomere l’inici dels 80, amb un Luis Casanova quasi buit. I l’Elx, a gana mala. No li desagrada, però li incomoda. Vol tornar a primera, però a la gent li agrada el sabor i l’olor de la Copa. A ritme de gols, l’Elx es llueix en la lliga i en la Copa on, ara, espera l’Atleti

Gustavo, sempre vaig a roda d’aquells que s’emocionen, posen passió en el que fan. Des del rigor i l’academicisme del nou entrenador del València, Carlos Corberán, fins a les sensacions, quasi a flor de pell, d’un tècnic com Eder Sarabia, més amant del talent que del rigor. Toca baló. El basc porta tot l’any dient que omplirà el Martínez Valero, i va camí d’aconseguir-ho. I en eixe propòsit, Nico Fernández fa lluir la làmpara màgica de l’orquestra palmerera cada vesprada de futbol. Em pose a roda, una vegada més, de la gent, i la gent d’Elx pot fer del Martínez Valero una sala de festes. Un camp que, des del Mundial 82, té més glamour que gent. Tant de bo, l’Elx i Eder Sarabia, qui per cert, com a bon basc, és bon amant i practicant del ciclisme, tant de bo, torne a dir, puga fer de la tercera anella de l’antic estadi d’Altabix, molt més que una estructura de possibles, una entrada, com sempre deia el mític Miquel Angel Picornell, de plens de gom a gom. Posa’t a roda Gustavo. Dijous que vé, més.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %